Curiosidades de Asia: Gaokao, el gran examen

Los próximos 7 y 8 de junio en 9,15 millones de estudiantes chinos se presentarán al gaokao (高考) o examen nacional de acceso a la universidad. Para ello se utilizarán 310.000 aulas en 7.300 escuelas de todo el país. Es probablemente la prueba con más postulantes del mundo y en los últimos años se ha convertido en un fenómeno mediático en el Imperio del Centro. Diarios, webs y redes sociales cubren con profusión todo lo que rodea a la prueba, ya sea los planes anti-ruido de varias ciudades durante las semanas previas para crear un entorno que favorezca el estudio, las modificaciones en el tráfico para asegurarse de que los estudiantes llegan a tiempo, como sólo los mejores estudiantes disfrutan de aire acondicionado o la “sopa gaokao” recomendada por el Instituto de Medicina China Tradicional de Guangdong. Especial atención ha causado la noticia de un instituto de la provincia de Hubei que ha facilitado a sus estudiantes aminoácidos por vía intravenosa para preparar el examen. El caso se destapó gracias a una foto colgada en Sina Weibo, la red de micro-blogging china que imita a Twitter (prohibido este en China continental). Por otra parte, en Beijing se ha modificado el programa de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) para facilitar la realización del examen. En 2011 la atención mediática se centró en el arresto de aquellos que proporcionan sistemas para hacer trampas y el caso del eterno aspirante Liang Shi de 44 años y que se ha presentado 15 veces. Este año el Ministerio de Seguridad Pública ha informado que la policía ha detenido a más de 1.500 sospechosos de vender exámenes y ha confiscado más de 60.000 aparatos para copiar.

Padres esperan a que sus hijos finalicen el gaokao. Xinhua/News.cn

¿Un sistema justo?

El gaokao se asemeja a los exámenes imperiales de tradición milenaria a través de los cuales se seleccionaban a los funcionarios en un par de días de fatigosas pruebas. Aunque en este caso no se ejecuta a aquellos que son cazados haciendo trampas. La prueba es conocida en China como “la batalla del porvenir” y marca la suerte de millones de estudiantes. El objetivo del gaokao es seleccionar a los mejores estudiantes y distribuirlos entre las distintas universidades en función de su mérito, potenciando la meritocracia en detrimento del guanxi (relaciones o contactos) tan importantes en China.

La realidad es más compleja ya que las notas de corte de las universidades están organizadas por provincia o región autónoma lo que hace que los estudiantes compitan exclusivamente con los de su demarcación. Además, las universidades favorecen a los estudiantes locales y las minorías etnicas cuentan con ciertas facilidades por lo que aquellos que realizan el examen en Beijing o Shanghái (donde se encuentran las mejores universidades) o en las regiones autonómas Tíbet y Xinjiang (dónde el examen es más fácil)  cuentan con ventaja. Por ello algunos padres de etnia Han llegan a registrar de forma fraudulenta a sus hijos como miembros de una de las 55 minorías étnicas reconocidas en China para obtener los 20 puntos extra que reciben para favorecer su entrada en la universidad. Otro de los factores que acentúan la desigualdad del sistema educativo chino es el acceso a los mejores institutos, donde los estudiantes más brillantes suelen pagar tasas muy reducidas pero en las que los no tan sobresalientes ingresan gracias a su capacidad económica o contactos familiares. También hay que tener en cuenta que para realizar el examen es necesario haber pagado todas las tasas del instituto. Este tema cobró cierta atención a raíz del suicidio en 2004 de un buen estudiante tras comunicarle su profesor que no podia realizar el examen por no estar al corriente de pago por su mala situación económica familiar.


Una presión desmesurada

La importancia del gaokao es mucho mayor que la de sus hermanos SAT (EEUU), Selectividad (España), Baccalauréat (Francia), Abitur (Alemania) o EGE (Rusia). No sólo por el número de examinados sino porque es una de las pocas oportunidades de las que disponen los jóvenes chinos provenientes de zonas rurales para emigrar legalmente a la ciudad. Las restricciones migratorias internas a causa del sistema del registro familiar hukou las explicamos hace poco en Passim. Además, se ha de tener en cuenta que la política del hijo único ha limitado el número de hijos por lo que los padres prestan especial atención a los resultados de sus retoños ya que de ellos depende el futuro económico familiar. Esta sería una variante del “síndrome del pequeño emperador” por la que los padres tienden a premiar el rendimiento académico. La nueva familia china está compuesta en muchos casos (especialmente las urbanas de etnia Han) por cuatro abuelos, dos padres y un hijo sobre el que están depositadas todas las expectativas de ascender en la escala social. Por ello se dan situaciones muy curiosas durante el gaokao con miles de padres esperando a las puertas de los centros tras llenar los templos para rezar y quemar incienso. Es común que modifiquen la alimentación de sus hijos, les inciten a ingerir fármacos para mejorar su rendimiento o inhibir la menstruación, contraten masajes y acupuntura o se hagan con habitaciones cerca de los centros donde se examinan.

Otro de los temas que preocupan es el número de estudiantes que se presentan al examen. Desde que en 2008 se alcanzara el máximo con 10,5 millones esta cifra no ha dejado de descender. Este año serán 9,15 millones de estudiantes los que se examinen, un 2% menos que en 2011, que se disputarán 6,85 millones de plazas universitarias (100.000 más que el año pasado). Este prolongado descenso se debe a que muchos estudiantes de familias acomodadas prefieren llevar a cabo sus estudios universitarios en EEUU, Australia, Japón o Europa. Sin embargo, la principal razón es que China envejece muy rápido y el crecimiento demográfico comenzará su declive en torno a 2020. La cifra de postulantes al gaokao es una manifestación clara de que China será un país envejecido antes de convertirse en una superpotencia.

¿Es superior la educación china a la occidental?

China no es una excepción y de forma similar al resto de Asia Oriental (Japón, Corea, Taiwán) la educación es competitiva, estricta y basada en la memorización. A simple vista los resultados son buenos en el caso de China y espectaculares en Corea del Sur. Singapur, Hong Kong y Japón también suelen copar el top ten del informe PISA. En los últimos tiempos se ha generado un gran debate, especialmente en EEUU, acerca de la teórica superioridad de la educación china. La polémica surgió a raíz de un artículo de Amy Chua, profesora sino-americana de la Universidad de Yale, en The Wall Street Journal defendiendo la superioridad de las madres chinas frente a la permisividad de los progenitores estadounidenses. El posterior libro The Battle Hymn of the Tiger Mother (El himno de batalla de la madre tigre) levantó polvareda al defender que es necesaria una disciplina extrema con los hijos, decidir por ellos, castigos constantes, dedicar poco tiempo al ocio e incluso atacar su autoestima para motivarlos.

Amy Chua con sus hijas Louisa y Sophia en su casa de New Haven, EEUU. Erin Patrice O’Brien / The Wall Street Journal.

Por otra parte es común criticar al sistema educativo chino (y a los del resto de Asia Oriental) por fomentar la memorización frente a la creatividad y pensamiento crítico, lo cual supone una clara limitación en una economía global basada en el conocimiento y la innovación. También es frecuente achacar la alta tasa de suicidios juvenil al excesivo rigorismo educativo asiático. Ejemplo de ello es está espeluznante carta de una adolescente china titulada “La educación china me ha desquiciado”. A pesar de las críticas, Obama ha reconocido que “América corre el peligro de quedarse atrás” y ha llamado a un cambio profundo en la educación estadounidense comparando la situación actual con la carrera espacial “luego de invertir en mejor investigación y educación, no sólo superamos a los soviéticos, sino que impulsamos una ola de renovación que ha creado nuevas industrias y millones de trabajos. Este es el momento Sputnik de nuestra generación”.

En la humilde opinión de quien esto escribe, en la educación, como en casi todo, en el término medio está la virtud. Probablemente el modelo nórdico (meritocrático, menos memorístico y con un enfoque integral desde el Estado) sea más apropiado para países occidentales con problemas educativos. Desde Passim sólo podemos finalizar esta entrada deseando suerte a todos los alumnos que se examinan por estas fechas para entrar en la universidad ¡Ánimo!

Álvaro Imbernón Sáinz. Bruselas.

PD Para aquellos interesados en la educación superior china recomiendo el  libro “Universitario en China” de Daniel Méndez y descargable aquí. Y sobre la polémica de la “mamá tigre” este gracioso vídeo de  New Media Animation.

Actualizado 07/06/2012

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